Obesidad leve y grave

Cuando se tiene un grado de obesidad tipo 1 y 2  y no se consigue por medio de dietas , existen varias opciones de tratamiento que pueden ser eficaces para conseguir deshacernos de ese peso de más.

Obesidad tipo 1 y 2

El índice de masa corporal

Unas de las opciones disponibles para personas que tienen un índice de masa corporal (IMC) entre 30 y 40 son las técnicas endoscópicas de reducción de estómago sin cirugía, como son la cirugía primaria endoluminal de la obesidad, el conocido método POSE , y la gastroplastia vertical endoscópica (conocida como Método Apollo o endosleeve) . Estamos hablando de personas que han pasado de sobrepeso a obesidad y que su salud comienza a estar en riesgo.

Los últimos datos apuntan a que la obesidad está ganando terreno como gran problema de salud y es la segunda causa de muerte evitable, por debajo de las muertes que se asocian al tabaco. Cada vez hay más evidencia de que la obesidad puede favorecer la aparición de un gran número de enfermedades, como las lesiones cardiovasculares y algunos cánceres, entre otras.

Métodos de reducción de estómago sin cirugía

Si una persona no consigue adelgazar, no debe tirar la toalla y es recomendable acudir al especialista para que le explique las distintas opciones terapéuticas que hay para perder peso de forma controlada.

  • El método POSE, es una técnica para reducir la capacidad del estómago y que se realiza por vía endoscópica, es decir, el cirujano opera a través de la boca, sin ningún tipo de incisiones. El cirujano hace unos pliegues en el interior del estómago  y como resultado  la persona que se somete  este tratamiento se sacia comiendo una menor cantidad de comida, con lo cual se empieza a perder peso.

En este aspecto las cifras sobre la reducción del peso que se obtiene con el POSE varían, pero las más optimistas hablan de una pérdida de peso del 40 % de los kilos que sobran.

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Con esta técnica se logra perder peso  gracias a la realización de unos pliegues en el fundus gástrico, que reducirán el tamaño original del estómago, y propiciarán una estimulación prematura de la sensación de saciedad, con una ingesta de alimentos menor. Y los resultados no se hacen esperar, entre las tres y cuatro semanas posteriores a la reducción del estómago, los kilos empiezan a bajar y el paciente empieza sentirse mejor. La recuperación del peso tiene que ir siempre acompañada de una buena dieta y una pauta de ejercicios.

  • El Método Apolloes otra técnica endoscópica de reducción de estómago más novedosa, que supone una capacidad restrictiva mayor (60-70%) que otras técnicas endoscópicas.