¿Para qué sirve una abdominoplastia?

La abdominoplastia es un procedimiento quirúrgico que se someten muchas personas que han perdido bastante peso y tiene como objetivo retirar el exceso de piel de la parte media y baja del abdomen, reforzando a la vez la musculatura abdominal.

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Con la abdominoplastia se consigue reducir de forma drástica el aspecto curvo del abdomen derivado de un exceso de piel y grasa y de la relajación de la musculatura de la pared abdominal. Cuando una persona pierde muchos kilos toda la zona abdominal se queda caída, sin sujeción. El objetivo de la abdominoplastia es conseguir un abdomen más plano y reducir el contorno de la cintura.

Cuándo realizar una abdominoplastia

Según la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), los candidatos ideales para someterse a una abdominoplastia son “aquellas mujeres u hombres que tienen una silueta relativamente buena, pero que están preocupados por la acumulación de grasa o por el exceso de piel en el abdomen y que no mejoran a pesar de la dieta o del ejercicio físico”.

Es útil realizar una abdominoplastia en aquellas mujeres que tras varios embarazos deseen recuperar la firmeza inicial de los músculos abdominales. En cambio, no recomiendan someterse a esta intervención a aquellas mujeres que pretendan tener embarazos posteriormente, ya que lo músculos que se tensan en la cirugía pueden volver a relajarse durante la gestación.

En el caso de personas que deban adelgazar bastante por problemas de sobrepeso u obesidad, la SECPRE recomienda posponer la cirugía. Se indica esta intervención también para mejorar la pérdida de elasticidad de la piel en gente mayor, situación frecuentemente asociada a una obesidad moderada.

Hay que tener cuidado si existen cicatrices previas en el abdomen, porque esta cirugía puede estar contraindicada. Sin embargo, en otros casos, esta cirugía consigue eliminarlas.

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¿En qué consiste la abdominoplastia?

  • La abdominoplastia es una intervención que requiere anestesia general y que suele durar entre 2 y 4 horas. En algunos casos, cuando solo existe acumulación de grasa bajo el ombligo, puede estar indicado un procedimiento menos invasivo y más corto denominado mini-abdominoplastia, que puede realizarse con anestesia local más sedación.
  • Durante la intervención, el cirujano realizará una primera incisión de una cadera a otra, por encima del pubis, y otra alrededor del ombligo. Posteriormente, se separa la piel de la pared abdominal hacia arriba hasta alcanzar las costillas, dejando al descubierto los músculos abdominales.
  • A continuación se tensan esos músculos y se unen en la línea media, lo que hace que recuperen su firmeza  y una cintura más estrecha; recuperar lo que se ha perdido con los años… Después, se estirará la piel separada hacia el pubis y se eliminará el exceso de la misma, colocando el ombligo en su nueva posición.
  • Por último, el cirujano procederá a cerrar las incisiones con suturas, vendará la zona y colocará un tubo de drenaje para eliminar el exceso de líquido de la región afectada. En función de la cirugía, el paciente podrá abandonar el hospital en 2 o 3 días. Además, recibirá instrucciones del especialista para cuidar el vendaje y las suturas, y sobre el proceso de recuperación necesario para retomar su rutina diaria.