Las personas que sufren obesidad leve y quieren perder peso, necesitan algo más que una dieta personalizada y hacer ejercicio, en este artículo te contamos qué es el balón gástrico, y sus resultados.

¿Qué es el Balón gástrico? y ¿En qué consiste el tratamiento?

El balón gástrico no es nada más y nada menos que un método no quirúrgico para adelgazar que se emplea como tratamiento para la obesidad. Es menos “agresivo” que la cirugía puesto que se hace por por vía endoscópica, sin tener que hacer incisiones.

El procedimiento es sencillo. Consiste en poner en el estómago un balón de silicona desinflado que se puede expandir. Se introduce por la boca y llega al estómago donde se puede quedar unos seis meses. Una vez colocado en el estómago, el balón se llena con una solución salina estéril, lo que hace que se hinche y que el estomago tenga una menor capacidad de llenado.

No hay que preocuparse, puesto que el balón no puede pasar al intestino. El proceso de implantación dura entre 20 y 30 minutos y no hace falta ingresar en el centro hospitalario.

En ocasiones, los primeros días pueden aparecer náuseas y vómitos, que irán desapareciendo poco a poco. A los seis meses después de la implantación, se retira el balón otra vez por vía endoscópica y con un procedimiento que dura también alrededor de 20 minutos.

¿Cómo funciona el balón intragástrico?

Como hemos comentado, el objetivo del balón gástrico es producir una sensación prematura de saciedad, porque se reduce la capacidad del estómago, lo que favorece que se coma menos y, por lo tanto, se pierda peso.

Según la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD), la eficacia del balón intragástrico como método para perder peso está totalmente demostrada y se calcula que en pacientes con obesidad importante la pérdida de peso es de un 1 kg a la semana.

Sin embargo, no hay que pasar por alto que la eficacia de este método a largo plazo, una vez retirado el balón gástrico, dependerá de que el paciente siga unos hábitos alimentarios saludables. A fin de cuentas, el balón intragástrico es una medida temporal y complementaria a los cambios en el estilo de vida a la hora de bajar de peso, donde la dieta y el ejercicio pesan mucho. 

Balón gástrico

Seguimiento tras la colocación del balón gástrico

Según las recomendaciones de la FEAD, el seguimiento de esta técnica requiere la atención de un equipo de endocrinólogos y nutricionistas que valoren los hábitos nutricionales e intenten proporcionar al paciente nuevas pautas de alimentación, para evitar así que una vez retirado el balón se recupere el peso perdido.

No está de más, que la persona que trata de perder peso con un balón intragástrico cuente con el apoyo de equipo de psicólogos y psiquiatras para que le ayuden antes y después de la colocación del balón; es decir, en todo el proceso. Por su parte, el gastroenterólogo/endoscopista controlará la eficacia del tratamiento y la aparición de posibles complicaciones derivadas de la implantación del balón.

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Indicaciones del balón gástrico

El balón intragástrico no está indicado en todos los pacientes. Por eso, una vez más, es el especialista el que tiene que valorar, de la mano del paciente, las  ventajas e inconvenientes de aplicar esta técnica. Aquí no vale pan para todos.

Se suele aconsejar su colocación sólo en aquellos casos de obesidad en los que el índice de masa corporal (IMC) es superior a 30. Los pacientes que más se benefician de este tipo de tratamiento son los que tienen un gran sobrepeso (peso > 40% o > 20-25 kg respecto a su peso ideal). Las personas que tienen obesidad moderada también son buenos candidatos.

Por el contrario, los expertos contraindican la colocación del balón intragástrico en personas con intervenciones quirúrgicas previas en el estómago, lesiones gástricas importantes, embarazo, o con dificultades para aceptar el tratamiento y el posterior seguimiento.

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