Una liposucción es un procedimiento quirúrgico que busca eliminar depósitos de grasa en determinadas zonas del cuerpo, incluyendo las mejillas y el cuello, los brazos y las mamas, el abdomen, las nalgas, las caderas y los muslos, las rodillas y los tobillos.

Liposuccion

Se debe tener en cuenta, tal y como apuntan los especialistas de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), que la liposucción “no es un sustituto a la pérdida de peso, sino un método para retirar acúmulos localizados de grasa que no responden ni a la dieta ni al ejercicio”.

En algunos casos, puede realizarse una liposucción como complemento a dietas para perder peso, u otro tipo de métodos para adelgazar.

La liposucción no es un sustituto a la pérdida de peso, sino un complemento

Adelgazar antes de una liposucción

Los candidatos ideales para someterse a una liposucción son las personas con un peso relativamente normal pero que tienen acúmulos de grasa en áreas localizadas.

Por ese motivo, si padeces obesidad, no eres un candidato adecuado para hacerte una liposucción, pues antes, debes perder peso con dietas y una rutina de ejercicio físico, siempre bajo la supervisión de un médico especialista.

Para obtener resultados más satisfactorios, te ayudará tener una piel firme y elástica, ya que la piel colgante no se redistribuirá de nuevo.

Si durante el proceso previo de pérdida de peso se genera como resultado un exceso de piel colgante, se puede realizar simultáneamente a la liposucción una abdominoplastia para retirar este exceso y tensar los músculos abdominales.

Para casos de obesidad más graves, el especialista es el que dirá si deben valorarse otras opciones, como la cirugía bariátrica.

¿En qué consiste la liposucción?

La liposucción es una intervención quirúrgica que suele durar entre 1 y 2 horas y que requiere anestesia, bien local con sedación, epidural o general, en función de las zonas y de la cantidad de grasa que vaya a quitar.

El procedimiento se hace con una pequeña incisión por la que se introducirá un tubo hueco llamado cánula de liposucción. El otro extremo de esta cánula se une a una máquina que produce vacío o a una jeringa especial.

A continuación, se pasa esa cánula entre los depósitos grasos situados bajo la piel, lo que hace que se rompa la grasa y se retira por medio de una aspiración.

Es posible que se requiera realizar un mayor número de incisiones, en función de las zonas intervenidas. Además, el paciente recibirá por vía intravenosa fluidos para reponer los que se pierden en la succión. En algunas ocasiones también es necesaria una autotransfusión sanguínea.

El periodo de hospitalización tras una liposucción puede durar entre 2 y 3 días, en los que se debe llevar una faja o un vendaje para controlar la hinchazón y ayudar a la piel a adaptarse al nuevo cuerpo. Poco a poco se irá recuperando la actividad normal.

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