Se acerca el buen tiempo, el calor y la ropa ligera son los protagonistas de esta época del año, esto hace que muchas personas se obsesionen con perder peso de forma rápida y sin control, para conseguirlo, recurren al consumo de laxantes para adelgazar. Esta manera de acabar con los kilos de más puede poner en riego nuestra salud.

A continuación te contamos qué son estos medicamentos y las consecuencias que tiene su consumo excesivo y sin control médico:

¿Qué son los laxantes y diuréticos?

Los laxantes son medicamentos que se consumen por vía oral o rectal, que sirven para acelerar los movimientos del intestino y facilitar la cantidad o frecuencia de las evacuaciones fecales.

Los diuréticos por su parte, son medicamentos que se consumen por vía oral o intravenosa para aumentar el nivel de orina con el objetivo de eliminar líquidos del organismo (agua, sodio, potasio, cloro), que tienden a acumulares en los riñones.

Los diuréticos y los laxantes para adelgazar, deben consumirse siempre bajo prescripción médica, pues un mal uso o abusar de ellos, puede suponer un peligro para nuestra salud.

Lo más recomendable son laxantes que contengan sustancias lo más naturales posible con algunas hierbas medicinales, con respecto a los diuréticos, la cafeína y el alcohol, tienen también un efecto diurético en nuestro organismo, pero su consumo nos puede producir deshidratación.

El uso médico de los laxantes

Los médicos suelen recetar el consumo, siempre controlado, de laxantes o diuréticos, a personas con enfermedades como:

  • Problemas de riñón: Cirrosis hepática.
  • Encelopatía cerebral.
  • Insuficiencia cardíaca.
  • Retención de líquidos.
  • hipertensión arterial.

Esto no significa que, en algunas ocasiones, los médicos pueden recetar laxantes o diuréticos para dolencias concretas del paciente, por ejemplo, para tratar el estreñimiento ocasional.

Las dosis de estos medicamentos recetadas por el médico, ayudan a activar el movimiento del colon restableciendo el hábito natural de evacuación.

Además suelen recetar aquellos laxantes y diuréticos que contienen compuestos naturales o vegetales.

Las personas que usan diuréticos y laxantes para adelgazar, lo hacen sin el control de un especialista, es decir, se auto-medican, y en la mayoría de los casos suelen consumir dosis más altas de las que deberían, con el peligro que esto conlleva para la salud.

Consecuencias de tomar diuréticos y laxantes para adelgazar

Los médicos lo expresan claramente, las personas que consumen con regularidad laxantes y diuréticos pensando erróneamente qué perderán peso más rápido, pueden tener problemas como:

  • Trastornos e irritaciones estomacales, en el colon y el intestino.
  • Diarrea excesiva: Qué puede derivar en deshidratación por pérdida de sodio, electrolitos y minerales esenciales, esto puede producir mareos severos.
  • Pérdida de potasio: Qué puede derivar en problemas musculares y arritmias cardíacas.
  • Trastornos alimenticios como anorexia nerviosa y bulimia.
  • Aumento del riesgo de cualquiera de los tipos de diabetes que existen.
  • Aumento del ácido úrico: Qué puede derivar en la aparición de la enfermedad llamada “Gota”, una tipología de artritis que aparece por una acumulación excesiva de ácido úrico.

Los laxantes y diuréticos no están indicados para adelgazar, siempre deben usarse bajo prescripción médica.

Si quieres acelerar tú tránsito intestinal, debes consumir alimentos ricos en fibra, entre otros nutrientes esenciales presentes en una dieta personalizada y elaborada por un nutricionista o endocrino.

Además, la práctica de ejercicios como los abdominales, también ayudan a mantener nuestro intestino activo evitando el estreñimiento. Si quieres perder peso de manera saludable, debes acudir a un médico especialista, quién, tras estudiar tu caso, adaptará una plan alimenticio que debes combinar con la práctica de ejercicio regular.