IMC y obesidad

El índice de masa corporal (IMC) es un cálculo aproximado de la grasa corporal de una persona, que se obtiene dividiendo su peso en kilogramos por el cuadrado de su talla en metros. El IMC resulta muy útil para conocer el nivel de sobrepeso y obesidad que hay en la población, ya que permite conocer el IMC tanto de los hombres como de las mujeres de todas las edades.

obeso mórbido

Cuando una persona tiene un IMC de entre 40 y 50 se considera que presenta un tipo de obesidad grave denominada obesidad mórbida. Este grado de obesidad es el que conlleva un mayor riesgo para la salud.

Riesgos de la obesidad mórbida

A la hora de enfrentaros a un problema de sobrepeso, es importante que se consideremos la obesidad como un problema de salud, no de imagen ni de estética.

Las consecuencias de la obesidad mórbida para la salud pueden llegar a ser muy graves, ya que está asociada con un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiacas, accidentes cerebrovasculares, diabetes, enfermedades del hígado y de los riñones, y algunos tipos de cáncer. De hecho, la obesidad extrema puede acortar la esperanza de vida hasta en 14 años.

reduccion-estomago-nov2016

Tratamiento de la obesidad mórbida

Para los casos más graves de obesidad existen tratamientos quirúrgicos que permiten perder mucho peso y mantenerlo en el tiempo. Estos tratamientos deben ser prescritos por especialistas y siempre tienen que ir acompañados por cambios en el estilo de vida y por una dieta adecuada.

  • Bypass Gástrico: Con el bypass se modifica la forma en la que el estómago y el intestino delgado manejan el alimento que come el paciente, así se reduce la cantidad de comida que se toma y la absorción de nutrientes. La cirugía bariátrica es una buena opción para tratar la obesidad mórbida, ya que produce buenos resultados a largo plazo. Existen varios tipos de cirugía bariátrica: bypass gástrico, derivación biliopancreática, sleeve gástrico o manga gástrica y banda gástrica, entre otras. El bypass gástrico por laparoscopia es la cirugía más recomendable para la mayoría de las personas que tienen obesidad con IMC entre 40 y 50.
  • Método Apollo: En algunas ocasiones, por ejemplo si el paciente no quiera someterse a cirugía bariátrica, también pueden aplicarse técnicas de reducción de estómago sin incisiones, por vía endoscópica, como el Método Apollo o la implantación de un balón intragástrico. Son más seguras y menos invasivas. Previamente a la realización de estas técnicas endoscópicas el paciente debe realizar una valoración multidisciplinar (médico, nutricionista, psicólogo, endoscopista y anestesista) para analizar el caso concreto y el momento evolutivo de realización de la técnica, ya que en estos casos se suele hacer un seguimiento nutricional, médico y psicológico las semanas previas.

El Método Apollo es una técnica nueva con la que se consigue perder peso gracias a una reducción de estómago que permite al paciente comer menos. Para ello, se realizan unas suturas en la pared interna del estómago por vía endoscópica, a través de la boca, por lo que no se requiere una intervención quirúrgica, pero si anestesia general.

  • El balón intragástrico:  consiste en la introducción en el estómago, a través de la boca, de un balón de silicona que permanecerá allí durante seis meses. El objetivo del balón es provocar que el paciente se sienta lleno con menos cantidad de comida, consiguiendo así que coma menos y que baje de peso.