Hacer dieta ya no es algo solitario, gracias al grupo de apoyo para adelgazar, perder peso se ha convertido en una actividad que se puede compartir con otras personas que están en la misma situación, y que ayudan bajo la supervisión de profesionales, como nutricionistas y psicólogos, a conseguir los objetivos y metas propuestos, llegando a se una de las soluciones para adelgazar más eficaz.

Beneficios del grupo de apoyo para adelgazar

Uno de los grandes problemas de las dietas es la tasa de abandono: en algún momento la motivación desaparece y la persona que ha empezado el plan de adelgazamiento desiste y acaba entrando en un ciclo de frustración por no haber conseguido su propósito.

Esto es con lo que se intenta luchar en un grupo de apoyo para adelgazar. Pues en estos encuentros, que pueden tener una periodicidad semanal, quincenal, mensual o trimestral, lo que se busca es mantener la motivación y el acompañamiento de cada uno de los miembros, en un proceso que puede ser muy largo y duro para la mayoría de los implicados.

Además, durante la dieta (principalmente si se alarga en el tiempo) pueden aparecer otros problemas de salud, como la ansiedad o la depresión, que llevan a la falta de motivación para seguir adelante. Sin embargo, con la terapia en grupo estos trastornos son más fáciles de controlar y superar.

En que consisten un grupo de apoyo para adelgazar

En estas reuniones, las personas que acuden tienen en común la necesidad y la intención de adelgazar. Un grupo de apoyo para adelgazar ofrecen como ventaja que todas las personas tienen las mismas inquietudes, sentimientos, dudas y frustraciones.

En ese entorno se sienten seguros para compartir todo esto y ayudarse unos a otros con recomendaciones, resolviendo dudas y, lo más importante, ayudando a recuperar las fuerzas en los momentos cruciales en los que las ganas de abandonar casi superan la motivación inicial. De hecho, en muchas ocasiones los miembros del grupo se convierten en referentes ante la adversidad y ejemplos de superación para algunos de los asistentes.

Un aspecto que hay que tener en cuenta a la hora de entrar a formar parte de un grupo de apoyo para adelgazares que las dietas siempre deben estar pautadas por profesionales médicos, por lo que es importante que conozcamos bien las referencias profesionales de las personas que los imparten, para garantizar que se cumplen todos los requerimientos y en definitiva, no poner en riesgo la salud.

Durante la reunión, el equipo multidisciplinar de profesionales que la dirige, controla el peso de los participantes mientras ellos comparten sus experiencias.

A partir de estas, los profesionales realizan un seguimiento exhaustivo, ofrecen recomendaciones y pautas específicas para favorecer la reeducación y conseguir que cambien sus patrones de alimentación por otros más saludables, fomentan valores como la constancia para adelgazar, la incorporación del ejercicio físico y la necesidad de dormir las horas suficientes.

Normalmente, además del grupo presencial suelen utilizarse herramientas como WhatsApp o Facebook para mantener el contacto entre los miembros del grupo y los profesionales que lo dirigen, hasta el siguiente encuentro. En estos espacios virtuales los participantes pueden seguir animándose unos a otros y además encontrarán siempre alguien disponible cuando las cosas no van bien para alguno de los miembros: acaban con el sentimiento de soledad que lleva implícito el hecho de ponerse a dieta.

¿ A quién están dirigidos los grupos de apoyo para adelgazar?

Respecto al perfil de las personas que acuden a los talleres grupales, los especialistas indican que están especialmente indicados para:

  • Aquellas personas que no han logrado su objetivo al intentar varias veces perder peso.
  • También son apropiados para las que tengan poca fuerza de voluntad o para las que necesiten el refuerzo de un grupo de apoyo para adelgazar

Una de las claves del éxito de un grupo de apoyo para adelgazar, es que las personas que acuden toman realmente en serio su problema de obesidad y vida sedentaria, siendo conscientes de que se trata de una enfermedad, y no de una cuestión estética.