El drenaje linfático

Es una técnica de fisioterapia con múltiples beneficios para el organismo. Su definición oficial es un masaje suave y lento, que se realiza a mano y se utiliza para que los líquidos y sustancias que están en el espacio extracelular puedan ser movilizados y eliminados. 

En situaciones normales, el sistema linfático del cuerpo es el responsable de mantener el equilibrio osmolar y el volumen y la presión en el espacio intersticial. En algunas ocasiones pueden producirse disfunciones, por ejemplo en los linfoedemas (aumento de volumen en cualquier parte del cuerpo por un defecto del sistema linfático) o tras una cirugía y puede requerirse la aplicación de un drenaje linfático. 

Según los expertos, además de su efecto drenante, el drenaje linfático provoca un efecto relajante, cicatrizante y analgésico, que ayuda a regular el equilibrio del sistema nervioso, a estimular la movilidad intestinal y a descontracturar.

Drenaje linfático en medicina estética 

Cuando un paciente se somete, tras perder mucho peso, a un tratamiento de cirugía estética, como una abdominoplastia o una liposucción, es aconsejable aplicar tras este proceso un drenaje linfático manual para reducir o eliminar la inflamación y el dolor.

¿Qué es la abdominoplastia?

La abdominoplastia es un procedimiento quirúrgico mayor que tiene como objetivo extirpar el exceso de piel de la parte media y baja del abdomen, reforzando a su vez la musculatura abdominal para obtener un aspecto más firme y reducir el contorno de la cintura.

Por su parte, la liposucción es una intervención quirúrgica que busca eliminar depósitos de grasa en determinadas zonas del cuerpo.

Los expertos recomiendan el drenaje linfático manual tras la realización de estas técnicas quirúrgicas para reactivar la circulación de la linfa, evitado obstrucciones y favoreciendo la correcta eliminación de substancias de desecho y gérmenes nocivos.

Según expertos en cirugía plástica, el drenaje linfático manual puede realizarse entre 24 y 48 horas después de la cirugía. La duración del proceso dependerá del tipo de intervención y puede ser de entre 30 minutos y hora media.

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Drenaje linfático como complemento de la cavitación médica

El drenaje linfático también se aplica tras la realización de una cavitación médica, un tratamiento de reducción de volumen y celulitis en algunas zonas del cuerpo, como el abdomen, flancos, zonas trocantéreas, cara interna de los muslos y rodillas.

Según los expertos, la cavitación médica emplea ultrasonidos de baja frecuencia que inducen la formación de burbujas de vapor dentro de un líquido. La presión ejercida por las burbujas causa una implosión que destruye las células adiposas, con la consiguiente transformación de la grasa en una sustancia líquida que será eliminada a través del sistema linfático y las vías urinarias.

El drenaje linfático se aplicará por un especialista tras la realización de la cavitación médica para favorecer que se elimine la grasa transformada durante el tratamiento.

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