Cuando se siguen dietas proteicas para adelgazar;  posiblemente para perder alrededor de 10 kilos, se elimina los hidratos de carbono y las grasas, es fundamental beber mucha agua no solo para deshacernos de la grasa a través de la orina sino también para eliminar otros desechos que se generan en el proceso de adelgazar

Beber agua dieta proteindas

Las dietas proteicas para adelgazar

La importancia del agua

Más de la mitad de nuestro organismo está compuesto por agua y sin ella no podríamos sobrevivir. El agua participa en prácticamente todas las funciones del organismo.

El agua interviene en la regulación de la temperatura de nuestro organismo, absorción alimentos, metabolismo alimentario para convertir los alimentos en energía y elimina los desechos filtrados por los riñones a través de la orina. Los anteriores ejemplos nos dan una idea de la importancia del agua cuando se realizan dietas proteicas para adelgazar.

Inducción a la cetosis

En las dietas proteicas para adelgazar se produce la cetosis, que se trata de un proceso metabólico que aparece cuando el organismo usa como fuente de energía las grasas almacenadas al no poder obtenerla de los hidratos de carbono, que han sido eliminados de la alimentación.

Estas dietas proteicas para adelgazar durante la cetosis se producen cuerpos cetónicos (acetona, acetoacetato y beta-hidroxibutirato), unos compuestos químicos que suministran energía al corazón, y también al cerebro pero de forma excepcional.

Los cuerpos cetónicos en dietas proteicas para adelgazar

Durante las dietas proteicas para adelgazar los cuerpos cetónicos se eliminan por el aliento, el sudor y, principalmente, a través de la orina.

Para facilitar esta eliminación es imprescindible aumentar el consumo de agua, de esta manera ayudamos al riñón a compensar el estado de acidosis.

Aunque las necesidades de hidratación varían de una persona a otra, en situaciones se cetosis se recomienda aumentar el consumo de agua.

Pero beber abundante agua durante las dietas proteicas para adelgazar  no solo nos permite eliminar grasa y desechos, también nos ayuda a evitar la retención de líquidos que nos hace sentir voluminosos y pesados (cuanto menos bebemos más agua almacena el organismo), a aumentar nuestra sensación de saciedad.

Esto se debe a que cuando bebemos abundante agua el organismo transfiere su calor al agua para igualar su temperatura y para hacerlo necesita quemar más calorías.