Una de las dietas que ha cobrado “fama” en los últimos tiempos es la dieta del vino y el jamón.

Sí, has leído bien. Esta dieta es un régimen para perder entre 4 y 6 kg en cuatro semanas, siempre teniendo en cuenta factores como si eres mujer, hombre o deportista.  Así, todos los días durante esas cuatro semanas las personas que sigan esa dieta comerán jamón ibérico de bellota y vino tinto.

La dieta del vino y el jamón

La inclusión de estos dos alimentos no es algo fortuito, se han elegido porque son productos que han demostrado que tienen beneficios para la salud, siempre y cuando se tomen con moderación y en las cantidades recomendadas.

El vino contiene una gran cantidad de antioxidantes que permiten mantener nuestra salud cardiovascular. Por su parte, el jamón ibérico es una gran fuente de vitaminas, sobre todo vitamina B, y de minerales, donde destaca el hierro.

Ejemplo de la dieta

Desayuno

Siempre hay que desayunar  en la dieta del vino y el jamón y hace hincapié en tomar pan, jamón y fruta que pueden ir acompañados de un té o un café (mejor descafeinado) con leche desnatada.

Media mañana

Fruta o frutos secos.

Comida

El primer plato siempre será verduras cocinadas al gusto del consumidor y como plato principal podrá elegir carne o pescado siguiendo unas directrices de estilo saludable mediterráneo. La comida irá acompañada de una copa de vino.

Merienda

Al igual que el desayuno o el tentempié de media mañana, no nos la podemos saltar. Un café descafeinado, yogur y dos nueces es la alternativa que señala la dieta para este momento del día.

Cena

La última comida no se olvida de los platos de cuchara y aboga por tomar un caldo al gusto, dos lonchas de jamón ibérico de bellota y una cantidad determinada de carne o pescado. Para terminar permite tomar una onza de chocolate. Al igual que en la comida, la cena puede ir acompañada de una copa de vino.

Riesgos

Sin embargo, aunque a priori esta dieta del vino y el jamón pueda ser atractiva y fácil de seguir, algunos expertos desaconsejan seguirla por varios motivos:

  • El primero es que el alcohol no es bueno para la salud, incluso en pequeñas cantidades, y menos en una dieta de adelgazamiento donde sólo aporta calorías vacías, sin embargo, tomar una copa de vino al día, es incluso recomendable para el corazón.
  • En segundo lugar, esta dieta olvida grupos nutricionales importantes y que una vez finalizada seguiremos tomando y que pueden provocar un efecto rebote. Hablamos de los hidratos de carbono y las legumbres, por ejemplo, alimentos que son necesarios para el buen funcionamiento de nuestro organismo.

Cuando queremos adelgazar muchas veces no sabemos por dónde empezar. Elegir la dieta adecuada es fácil si lo dejas en manos de expertos. Recurrir a la dieta del vino y el jamón  no es una solución, perderás peso en poco tiempo, pero a costa de tu salud. Además, volverás a recuperar los kilos perdidos e incluso ganarás alguno más.