Adelgazar gracias a la dieta de proteínas

La dieta de proteínas son una buena opción para controlar el aumento de peso porque favorecen la cetosis, que es lo que ocurre en el organismo cuando utiliza como fuente de energía las grasas acumuladas, ya que esa energía no puede obtenerla de los hidratos de carbono que ya no están en la dieta.

En esta situación, aparecen los cuerpos cetónicos y para eliminarlos se recomienda beber una mayor cantidad de líquidos, unos tres litros diarios.

Dieta proteica para adelgazar

Dieta proteica siempre supervisada por un médico

La dieta proteica siempre debe tener un seguimiento capitaneado por un médico, que cuente con la colaboración de un nutricionista y un psicólogo. Durante la fase de cetosis, se recomienda tomar una serie de batidos y comida preparados solo con proteínas. Una vez superada esta fase (que varía entre 4 y 8 semanas), cuando lo considere oportuno nuestro médico se irán incluyendo hidratos de carbono y demás nutrientes.

Unos alimentos que podemos incluir en nuestra dieta  proteica son los pescados en lata, que se pueden añadir a un gran número de ensaladas.

  • Por ejemplo, el atún es el complemento ideal para seguir una dieta para adelgazar, ya que es una buena fuente de proteínas. Eso sí, hay que intentar que sea en aceite de oliva y preferiblemente bajo en sal y sin conservantes.
  • Las sardinas, por su parte, tienen un alto contenido de proteínas, son ricas en omega-2 y vitamina D. Además de ayudarnos a controlar el peso, nos aportan nutrientes esenciales sin ganar kilos de más. También podemos incluir otros pescados azules en conserva, como la caballa y la melva, que proporcionan una sensación rápida de saciedad.

Información sobre tratamientos para adelgazar

Alimentos ricos en proteínas

Los platos de cuchara no están reñidos con dietas ricas en proteínas. Otra fuente de proteínas que no debemos olvidar son las legumbres. Para alcanzar nuestra meta dietética, en los días fríos de invierno quizás nos apetezca más un plato de lentejas cocinadas con verduras, o de garbanzos a los que se les puede añadir unos langostinos.

Si queremos picar algo, sin sentirnos mal, podemos recurrir a los frutos secos, donde las nueces, las almendras y las avellanas ocupan la primera posición. Eso sí, hay que olvidarse de tomarlas fritas y saladas, sólo debemos consumir las que no estén procesadas y que sean lo más naturales posible.