La famosa dieta de las 8 horas consiste básicamente en comer sin fin durante 8 horas al día y pasar las 16 horas restantes sin ingerir ningún alimento.

Se podría considerar que forma parte de las dietas peligrosas, ya que  durante las 16 horas de ayuno, nuestro organismo aprovecha la energía de los alimentos que hemos tomado antes acelerando así, nuestro metabolismo.

Nada más lejos de la realidad, la dieta de las 8 horas pone en riesgo nuestra salud además, ningún estudio ha demostrado de manera fiable que el ayuno acelere el metabolismo.

¿Por qué es peligrosa la dieta de las 8 horas?

Solo puedes consumir alimentos sanos

Según la dieta de las 8 horas, se puede comer todo lo que quieras dentro de un período de 8 horas, pero, puede llevar a error pues, solo alimentos saludables, nada de productos procesados, con azúcar, grasas y sal.

El ayuno no acelera el metabolismo

Cómo comentábamos, comer hasta empacharnos una o dos veces al día para no volver a comer nada más en muchas horas, lo que hace es ralentizar el metabolismo, por tanto, la dieta de las 8 horas no asegura resultados en tu objetivo de pérdida de peso ni a corto ni a largo plazo.

Puede afectar al páncreas

El ayuno durante largos períodos de tiempo puede afectar a la hora de generar insulina, necesaria para el buen funcionamiento del páncreas, un órgano sin el que no podemos vivir.

Puede afectar al hígado

Este órgano está acostumbrado a realizar su función durante todo el día, con esta dieta, solo cuenta con 8 horas para trabajar, por tanto, le obligamos a hacer un sobreesfuerzo, así, el hígado se debilita y envejece antes de tiempo.

Puede provocar ansiedad

El ayuno durante tantas horas puede generar un estado de ansiedad que hará que fracases en tu objetivo de pérdida de peso, e incluso, puede que sufras el llamado efecto rebote, y acabes cogiendo más kilos de los que tenías antes de empezar la dieta.

Recomendaciones antes de tomar una mala decisión

En definitiva, antes de comenzar la dieta de las 8 horas,, debes acudir al médico especialista, quién estudiará tu caso en profundidad para darte una solución a tu problema con un plan de ejercicio adaptado a tu estilo de vida, combinado con una dieta personalizada, y, lo más importante, sin poner en riesgo tu salud.

Siempre debes recordar que antes de llevar a cabo ningún cambio en tus hábitos alimenticios, es recomendable que visites a un nutricionista para que tengas una dieta guiada por especialistas y no hayan daños luego.