Adelgazar 30 kilos con salud

El índice de masa corporal (IMC) es un cálculo que permite conocer si una persona puede padecer problemas de salud asociados a su peso. Con el IMC se puede diagnosticar si un adulto, ya sea hombre o mujer, padece sobrepeso u obesidad y necesita adelgazar, o si se encuentra dentro de los niveles normales de peso según su altura. 

Calculadora del IMC

Para conocer este dato, simplemente hay que dividir nuestro peso en kilogramos entre el cuadrado de la talla en metros. Si el cálculo del IMC de una persona está entre 25 y 30 se considera que ya tiene sobrepeso, mientras que la obesidad se diagnostica cuando el IMC es superior a 30.

Riesgos de tener IMC superior a 30

Es importante recordar que el sobrepeso y la obesidad deben ser considerados por la población como un problema de salud, no de imagen ni de estética, ya que a medida que aumenta el IMC en una persona tiene más riesgo de padecer algunas enfermedades.

Por eso hay que tener cuidado, ya que son muchas las enfermedades relacionadas con el sobrepeso, como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, osteoartritis, problemas reproductivos y algunos tipos de cáncer.

Tratamientos para el sobrepeso

Las dietas proteinadas pueden ser una buena opción, siempre y cuando se hagan bajo control médico. Estas dietas se basan en el consumo de alimentos ricos en proteínas y siguen un plan a base de productos nutricionales de los que se han reducido o eliminado por completo los hidratos de carbono y las grasas.

Información sobre tratamientos para adelgazar

Adelgazar entre 25 y 30 kilos

Un sobrepeso de entre 25 y 30 kilos puede prevenirse y tratarse de forma efectiva tanto con cambios en el estilo de vida, como con tratamientos específicos, si fuese necesario.

Llevar una dieta saludable es fundamental a la hora de conseguir perder el peso que nos sobra. En una alimentación sana se incluyen de forma habitual frutas y verduras, legumbres, lácteos, cereales integrales, pescados y carnes blancas y se debe reducir el consumo de carne roja y de alimentos ricos en grasas y azúcares, como los bollos industriales o la mantequilla. Si a  esto añadimos realizar ejercicio físico con frecuencia, mejor que mejor. 

Para casos más graves de sobrepeso, o cuando no se consigue perder peso con dietas y cambios de hábitos, existen técnicas de reducción de estómago por vía endoscópica que dan buenos resultados, como el Método Apollo o el Método POSE. 

  • El Método Apollo es una técnica novedosa que busca reducir la cantidad de comida que el paciente toma realizando una reducción de estómago. Para ello, se aplican unas suturas en la pared interna del estómago para reducir su curvatura mayor  por vía endoscópica, a través de la boca, por lo que no se requiere una intervención quirúrgica, pero sí anestesia general.
  • El Método POSE es similar al anterior, pero la reducción de estómago que se realiza es más pequeña. En este caso, se llevan a cabo unos pliegues en el fundas gástrico, la parte superior del estómago, que disminuyen su tamaño original  y permiten que el paciente se sienta lleno antes y comiendo menos.

El principal beneficio de estas técnicas de reducción de estómago sin cirugía es que son poco invasivas y más seguras, en comparación con otras intervenciones de cirugía bariátrica. Así se reducen las complicaciones y el tiempo tanto de la intervención como de recuperación.