Un 45,2% de los niños españoles tiene exceso de peso y esto hace que tengan más probabilidades de sufrir acoso escolar o bullying, según un estudio de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición.

Es más, el 16% de los adolescentes reconoce haber excluido a algún compañero de aula por esta razón.

Atajar este problema desde el principio es clave para evitar problemas mayores, como la baja autoestima, la depresión, la ansiedad, el aislamiento social y, en el peor de los casos, el intento de suicidio.

No sentirse parte del grupo

Y es que los niños con obesidad se tienen que enfrentar a algo más que perder peso. No sentirse parte del grupo, sufrir un aislamiento por parte de los compañeros de clase y ser el blanco de las burlas en las primeras etapas escolares es una realidad a la que se enfrentan muchos niños cada día.

Cuanto antes se detecte, antes se puede buscar una solución. Porque en muchas ocasiones, los niños con problemas de obesidad que se sienten acosados entran en un circulo vicioso en el que la comida les sirve para calmar su ansiedad y empeoran aún más la situación.

Signos de alarma

Entre los signos de alarma que ven los padres y los educadores están el temor a ir al colegio, evitar hacer ejercicio físico, no querer apuntarse a algún deporte y sentir pánico en la clase de gimnasia. Es en estos entornos donde reciben más burlas, por su aspecto físico y por la “torpeza” que puedan tener a la hora de hacer deporte.

Antes de que esas burlas calen para siempre en el niño o en el adolescente, hay que poner cartas en el asunto. La Academia Americana de Pediatría y la Sociedad Americana de Obesidad ofrecen una serie de recomendaciones a los padres para luchar contra el acoso escolar de los niños con sobrepeso u obesidad.

  • Nadie puede ser objeto de burlas. Potencia su autoestima destacando alguna cualidad. Refuerza la idea de que él es valioso en sí mismo, independientemente de su aspecto.
  • Anímale a que busque amigos y que recurra a ellos para sentirse más fuerte. Es más fácil que no se metan con él si está acompañado.
  • Es mejor que no reaccione a las burlas. Darse la vuelta y no enfrentarse no es ser un cobarde.
  • Habla con el director del colegio y exponle la situación. Muchas veces, el niño no quiere que se sepa que está siendo acosado y no quiere ser un “acusica”. Pero el claustro debe conocer la realidad de sus aulas y tiene que tomar las medidas necesarias para acabar con esto.
  • Intenta buscar alguna actividad fuera de las aulas y de ese entorno.
  • Vigila las redes sociales. Ahora, el acoso trasciende más allá de las aulas y puede hacer que el niño se sienta aún peor.

Buscar una solución

A la hora de buscar soluciones, integrar a toda la familia en un estilo de vida saludable es importante para que el niño baje de peso, adelgace y se sienta acompañado, comprendido y apoyado.

Además, independientemente del bullying hay que ayudar a nuestro hijo a buscar un plan dietético para que tenga un peso saludable y que pueda seguir toda la familia, el niño o adolescente debe tener un papel destacado en la consecución del plan. Diseñar los menús, ir a la compra e implicarse en la elaboración de la comida, pueden ser una buena opción para que se sienta útil y vea poco a poco beneficios a la hora de adelgazar.

Quizás te ayuden estos consejos

  • Incluye verduras en las comidas. Hazlo poco a poco para que vayan formando parte de la dieta. Que las elija él dentro de sus preferencias. Si no le gusta ninguna, que vaya probando hasta encontrar con el sabor que más le agrade.
  • Introduce la fruta como alternativa a los snack procesados.
  • Deja la comida rápida para ocasiones especiales o cuando veas que ha cumplido los objetivos de la semana.
  • El ejercicio es parte del plan. Busca algún deporte que podáis practicar toda la familia. La bici, los paseos o el senderismo son una buena opción.